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El municipio de Irixoa
está situado hacia el este de la provincia de A Coruña, en la zona de
influencia de Betanzos, históricamente llamada As Mariñas dos Condes,
que es una zona de transición entre la meseta lucense y las comarcas
costeras de As Mariñas y Ferrolterra. No posee costas y se encuadra
entre el valle y la montaña, en la vertiente Atlántica de Galicia.
Dos vías de comunicación de relativa importancia cruzan el municipio. De
oeste a este atraviesan la carretera comarcal 640 de Betanzos a Viveiro
y la local 153, de Montesalgueiro a Pontedeume. Ambas se cruzan en el
lugar conocido como Pazo de Irixoa, donde está la capital municipal.
El municipio tiene siete parroquias, que
son Mántaras,
Verís, A Viña,
Ambroa,
Coruxou, Churío e
Irixoa. Su población se reparte de
forma desigual, ya que de sus 1.781 habitantes, son las parroquias más
pobladas las del norte, Ambroa, A Viña e Irixoa.
Este municipio tiene numerosas corrientes de agua, siendo el río Zarzo
el más característico de Irixoa. La vegetación está formada por pinos,
eucaliptos y algún roble. Las principales elevaciones son las de Pena
Peneira, Monte do Peón, Monte Baxau y Monte do Raño.
El clima es oceánico húmedo, caracterizado por una temperatura suave.
Este municipio
perteneció históricamente al arciprestazgo de Puzos, de la diócesis de
Santiago de Compostela y el señorío era ejercido por los Condes de Lemos
en los dominios que abarcan las tierras situadas entre los ríos Lambre y
Mandeo.
Aquí destacan los monumentos megalíticos constituidos por las 'mámoas'
como las de A Torre (Ambroa) y las de Mántaras, en la parroquia del
mismo nombre, además de abundantes restos castreños como los de Casal de
Mouro y Castro de Graña, en Ambroa, y los de Castro de Castelos y Castro
de Logra en Mántaras. El resto de los elementos artísticos existentes
están constituidos por las iglesias parroquiales de Crurio, la ermita de
Cela, en Mántaras, y la capilla de San Cosme.
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