| "La ciudad de León, cabeza del reino de su nombre, se halla
situada en un amenísimo terreno, hermoseada de dilatadas alamedas en sus
alrededores, con la comodidad de divertidos y frondosos paseos; de modo que da
contento el descubrirla de alguna distancia, por el buen maridaje que hace la
frondosidad de los árboles con los edificios. Logra la ventaja de estar entre
dos ríos que pasan inmediatamente a ella y del regalo de las truchas que crían.
Los nombres de estos ríos son: Bernesga y Torío (...).
Buena parte de sus murallas son de mármol de mezcla,
vulgarmente jaspe. También alguna parte de ellas parece del tiempo de los
romanos. Atribuyen la fundación de León al emperador Trajano, y que fue de las
ruinas de un pueblo antiguo llamado Sublancia, que se cree estaba en donde hoy
llaman el Pico de Collanzo. El nombre de León se derivó de una de las legiones
romanas (...).
Tiene una de las más gentiles y magníficas catedrales que
en el estilo gótico pueden verse; además, trece parroquias, cuatro conventos de
frailes, cinco de monjas y un beaterio, sin entrar en este número las REales
Casas de San Isidoro, que vulgarmente llaman de San Isidro, y la de San Marcos,
de la Orden de Santiago, con porción de ermitas y hospitales, etc. (...)."
Antonio Ponz, Viaje de España |