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Situado en el extremo meridional de la ría de Ferrol, Mugardos, a pesar
de su reducida extensión, es uno de los municipios de mayor personalidad
histórica de la comarca ferrolana.
Este municipio tiene una población de 6.211 habitantes, que están
repartidos por las cuatro parroquias que lo forman.
Su configuración topográfica es suave, debido a las características de
las rocas, y la red hidrográfica discurre hacia las ensenadas de Baño,
Seixo y Ares.
Debido al progresivo abandono del campo, la mayor parte del municipio
está ocupado por grandes extensiones de tojos y por pequeños bosques de
pinos y eucaliptos.
Las actividades
pesqueras tuvieron importancia desde muy pronto, como queda de
manifiesto en el asentamiento romano de la playa de Noville. Esta
actividad, posiblemente orientada a la sardina, fue siglos más tarde
fomentada por los industriales catalanes, llegando a haber cuatro
fábricas de salazón.
Aunque hasta el siglo pasado Mugardos dependió jurisdiccionalmente del
Convento de Santa Catarina de Montefaro, la villa ya gozaba de ciertos
privilegios sobre la explotación de la sardina, concedidos por Felipe
II. Nuevos privilegios fueron otorgados por Carlos II, en agradecimiento
a la acogida dispensada a su segunda mujer, doña Mariana de Neoburgo. A
finales del siglo XIX y principios del XX, el acontecimiento histórico
de mayor trascendencia fue la emigración americana.
La primera mención documental al territorio mugardés es del siglo VI, de
la población más antigua son muestra el Castro das Gueivotas en Roiba,
los que existieron en San Vitorio y O Lodairo, los filones románicos de
Meá y Noville y la calzada de Morteirado, en Franza, visible hasta hace
pocos años.
La zona sufrió los ataques de los musulmanes en 820 y en 997 y de
piratas normandos en 846 y 867, para pasar a depender cada una de sus
parroquias de los monasterios de Monfero, O Couto y Caaveiro.
Está formado por las
siguientes
parroquias:
Franza (Santiago) ,
Meá (San Vicente) ,
Mugardos (San Xulián) ,
Piñeiro (San Xoán). |